Salem, es un gato persa macho castrado de diez años de edad. Tres meses antes sufrió un accidente vascular, un trombo le produjo una parálisis del tercio posterior, era incapaz de mover la extremidad trasera derecha. Conservaba la sensibilidad superficial y profunda pero al caminar la arrastraba y no podía subir a los sitios.
Cuando comenzamos el tratamiento de acupuntura y electroacupuntura no sabíamos si tras haber pasado varios meses de la lesión neurológica seríamos capaces de recuperar la función motriz. Le expliqué a la dueña y al compañero veterinario que nos remitió el caso que en 4-5 sesiones veríamos alguna evolución.