Lola es una perrita de unos veinte kilos adoptada por su propietario, Jose, hace unos años.
El pasado mes de enero se le diagnosticó un Osteosarcoma en la extremidad anterior izquierda en la parte distal del radio.
El pasado mes de enero se le diagnosticó un Osteosarcoma en la extremidad anterior izquierda en la parte distal del radio.
El Osteosarcoma canino es un tumor maligno de hueso. Su pronóstico es reservado debido a que metastatiza con facilidad al encontrarse muy cerca del torrente sanguíneo, ya que en el interior del hueso hay médula ósea (donde se producen en parte las células sanguíneas).
Su veterinario le recomendó rápidamente la amputación de la extremidad y el comienzo de tratamiento quimioterápico para matar, en la medida de lo posible, las células tumorales que ya hubieran escapado de la masa tumoral inicial y estuvieran pululando por el organismo en busca de nuevos “asentamientos tumorales”.
Jose contactó conmigo para optimizar al máximo las posibilidades de Lola, me consultó mi opinión sobre el tratamiento convencional que le habían propuesto y qué cosas podíamos hacer desde la perspectiva de la Medicina Alternativa para optimizar al máximo la calidad de vida de Lola.
