Veterinaria convencional

Bienvenida al blog de Animal Fun Veterinarios

Mi nombre es Cristina Valera, soy licenciada en veterinaria, promoción de 1997 por la Universidad de Murcia y ejerzo desde entonces la medicina veterinaria convencional.


En el año 2007 y con diez años de experiencia en medicina veterinaria ortodoxa, comencé a estudiar medicina veterinaria alternativa buscando una respuesta a las enfermedades y enfermos para los que la medicina alopática no tenía solución. Buscando terapias que aliviasen a pacientes crónicos fue como comencé a bucear en la acupuntura, la quiropráctica, la espinología, el kinesio tapping...

Compagino el quirófano con terapias como la acupuntura, la electroacupuntura o la tuina y las sorpresas son continuas. Mi objetivo es tratar la enfermedad y al enfermo desde todas las perspectivas posibles, y los resultados son mejores que únicamente utilizando medicamentos.


En este espacio compartiré casos clínicos y noticias relacionadas con las mal llamadas medicinas alternativas, además de contaros novedades, campañas, noticias, curiosidades y otros casos clínicos interesantes relacionados con la medicina convencional que practicamos en Animal Fun.


Cristina Valera Martínez
Licenciada en Veterinaria. Col 1095 del ICOVV.
Diplomada IVAS (International Veterinary Acupuncture Society).
Diplomada IAVC (International Academy of Veterinary Chiropractic).
Certificado IVCA (International Veterinary Chiropractic Association).
Posgrado en Espinología Humana.
Certificada en Acupuntura Humana.

miércoles, 4 de febrero de 2015

Torsión de estómago

Verdaderamente uno de los procesos más graves y urgentes que pueden acontecer a nuestros perros. No se conoce su causa específicamente, aunque sí se sabe que existen una razas predispuestas, aquellas con tórax profundo y caja torácica amplia en las que el estómago está especialmente suspendido y a merced de movimientos externos. También se sabe que una comida copiosa, o beber mucho liquido y a continuación un ejercicio brusco puede producirlo. 

Aunque se dan casos en animales tranquilos, estando en casa en que no ha habido tal comida ni ejercicio y también ocurre. Lo importante, nuestro amig@ estará agitado, respirando fatigado, es posible que realice intentos de vomitar sin que consiga arrojar nada y en pocos momentos comience a hincharse en la zona de las últimas costillas, más pronunciado en el lado izquierdo. Debemos buscar un veterinario de forma urgente. La torsión gástrica normalmente comienza como una dilatación, dicho estado va recolocando el estómago hasta que gira sobre sí mismo, dicha torsión puede ser de distintos grados según torsione parcial o totalmente, puede ser de 180 grados o de 360 grados y puede arrastrar consigo al bazo que también giraría con la consiguiente congestión y riesgo de rotura. 

A continuación se desencadenan varios factores que complican el cuadro, al estómago torsionado le continúa llegando sangre aunque las venas están obturadas y por tanto no puede salir, por lo que se producen arritmias cardiacas al faltar riego en otras zonas, también cambia la tensión en riñones con lo que una de las consecuencias posibles es un fallo renal. El cuadro clínico nos deja claro el problema pero debemos hacer una radiografía para confirmar la torsión.








En la clínica comenzaremos a estabilizar al paciente con sueros y medicación para entrar a quirófano lo antes posible. La resolución es quirúrgica de necesidad y consiste en vaciar el estómago, recolocarlo en su sitio y suturarlo para evitar que en el futuro vuelva a producirse el cuadro ya que estos pacientes tienen más riesgo de repetir. Si el bazo está girado en la misma cirugía se extirpa, dichos pacientes pueden hacer vida normal sin bazo. 

Cuando se presentan pacientes sólo con dilatación gástrica se recomienda al propietario realizar la cirugía preventiva suturando el estómago a la pared muscular para evitar que torsione, ya que es frecuente que dichos pacientes terminen en torsión gástrica, por lo que aunque la dilatación pueda manejarse de forma conservadora es recomendable intervenirlos y prevenir. Sin cirugía mueren el 100% de los afectados, con cirugía la mortalidad puede ser aún alta debido a las complicaciones intraoperatorias (necrosis gástrica, torsión bazo) y posoperatorias (fallo renal, problemas cardiacos), ¡pero hay que intentarlo! ¡Ellos lo harían por nosotros!



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